



" Diálogo con Picasso y Guernica"
“Esta serie nace desde la necesidad de dialogar con aquellos artistas que transformaron la pintura en una forma de pensamiento y emoción. Cada obra intenta acercarse a la esencia del creador, entendiendo el arte como un espacio donde memoria, sensibilidad y expresión permanecen vivas más allá del tiempo.”
— Miquel Solís
La primera obra de la serie establece un diálogo con Pablo Picasso y su emblemática obra Guernica.
Realizada al óleo sobre lienzo en un formato de 162 x 130 cm, la pintura propone una reinterpretación contemporánea del vínculo entre el artista y su creación más universal. La composición enfrenta la figura de Picasso con la intensidad expresiva de Guernica, generando un espacio donde el retrato y la obra conviven como una misma identidad emocional.
La pieza no pretende reproducir la obra original, sino establecer una conversación visual basada en la memoria, el gesto y la fuerza simbólica del lenguaje pictórico. El uso del color, la materia y la fragmentación compositiva actúan como elementos de conexión entre pasado y presente.
En esta obra, Picasso aparece no solo como creador, sino también como testigo de la condición humana que su pintura representa.
"Picasso y Guernica"
Serie: El artista y su obra
Óleo sobre lienzo
162 × 130 cm Una obra nacida desde el respeto y el diálogo con Pablo Picasso y su icónico Guernica.
He querido acercarme al lenguaje de la fragmentación y la tensión emocional desde mi propia mirada pictórica, dejando que la obra encontrara su propio camino entre fuerza, gesto y silencio.


Salvador Dalí en diálogo con el tema de los relojes blandos
Serie: El artista y su obra
Título: Salvador Dalí y el tiempo fragmentado
Técnica: [añadir técnica]
Año: 2026
Esta obra explora la relación entre la figura de Salvador Dalí y el símbolo del tiempo representado a través de los relojes blandos. La composición transita entre la construcción del retrato y su disolución parcial, generando una conversación visual entre permanencia e inestabilidad.
La deformación de la imagen no destruye la identidad del personaje, sino que la transforma. El tiempo, la materia pictórica y la mirada del espectador se convierten en elementos activos dentro de la obra, creando un espacio donde lo reconocible y lo fragmentado coexisten.


